Las horas son largas y me parecen eternas

Esperando a cada segundo que conmigo vuelvas,

Quisiera al menos tu voz escuchar

Para mi oído y mi corazón alegrar.

Te amo, y en mi mente y entrañas siempre estas,

Recordando los momentos que muy felices pudimos pasar.


Cuanto desearía tenerte entre mis brazos

Y compartir mis tiernos besos,

Uno a uno hasta hacerte enloquecer

Para que jamás de mi regazo te quieras ir


Suplico a Dios que recobres tu cordura

Porque ya no soporto esta tortura,

Antes bien, encienda nuevamente nuestra pasión

Para que de una vez por todas me entregues tu corazón.


Te suplico ya no me hagas sufrir,

Atraviesa de una vez con un puñal mi ser

Sino voy a enloquecer.


Te amo, te lo juro.


Engel Méndez

Managua Nicaragua, sábado 5 de febrero de 2011.